La afiliación sindical durante la crisis
PERE J. BENEYTO
Observatorio Confederal de la Afiliación – Fundación 1º de Mayo
Consideraciones (provisionales) sobre la información publicada ayer (06-06-2011) por el diario Expansión, respecto del impacto de la crisis sobre la afiliación sindical.
1.- El artículo que comentamos se basa en los datos globales de la última Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo, que para el conjunto de la población ocupada ofrece una tasa de afiliación sindical del 16,4% (ocho décimas menos que en 2009). Conviene señalar, a este respecto, que la tasa neta de afiliación sindical se calcula habitualmente sobre la población asalariada, descontando por razones obvias las demás situaciones profesionales (empresarios, autónomos, cooperativistas y ayuda familiar), lo que daría como resultado una tasa de afiliación del 19,7% en 2010 (sólo dos décimas por debajo de la del año anterior)
2.- Proyectando a valores absolutos las tasas relativas estimadas por la propia ECVT, observamos que desde el inicio de la actual crisis la afiliación sindical habría descendido en 190.000 inscritos, lo que supone una reducción del 5,9% entre 2007 y 2010, muy por debajo de la caída de la población ocupada y asalariada (-10,1 y -9,2 por cien, respectivamente), lo que pondría de manifiesto que el sindicalismo recibe el impacto de la crisis sobre sus bases potenciales y reales al tiempo que demuestra una notable capacidad de resistencia.
3.- La información de referencia incurre en un error radical a la hora de evaluar la “representatividad” del sindicalismo español, que no sabemos si imputar a la ignorancia sobre la regulación legal del sistema español de relaciones laborales o a una deliberada opción por deslegitimar su intervención. Nos referimos a su confusión entre densidad sindical (tasa de afiliación sobre población asalariada) y representatividad, derivada de las elecciones sindicales que, con periodicidad cuatrienal, regulación legal y control oficial de resultados, se realizan libremente en las empresas.
Conforme a lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores y avalado reiteradamente por el Tribunal Constitucional, la representatividad y legitimidad para intervenir tanto en la negociación colectiva como en la concertación social y acceder a los recursos institucionales, se deriva de los resultados agregados de dichos comicios que se celebran en más de 100.000 empresas, con una plantilla de 8.000.000 de trabajadores y la elección de más de 300.000 delegados, valores todos ellos que acreditan sobradamente la representatividad del sindicalismo español, especialmente de CC.OO. y UGT que obtienen el 75,8% del total de electos, y su legitimidad para la defensa de los intereses de los trabajadores en la negociación colectiva, cuya cobertura media supera el 85% del total (alrededor de 13.000.000 de asalariados)
4.- Los sindicatos conocen perfectamente el impacto de la crisis en el mercado de trabajo, especialmente entre los colectivos más frágiles y precarios, y sus efectos sobre el desarrollo de las relaciones laborales y sus propias bases de acción sindical, ante las que despliegan sus estrategias de movilización y negociación, en defensa del empleo y los derechos sociales, al tiempo que defienden su legitimidad y representatividad como las primeras organizaciones sociales de nuestro país.
Desde esta perspectiva, rechazamos las informaciones sesgadas y distorsionadoras como las que comentamos, al tiempo que reiteramos nuestra disponibilidad para contrastar datos y participar, si procede, en debates rigurosos sobre la afiliación, representatividad e intervención del sindicalismo en nuestro país y en el conjunto de la Unión Europea.
Observatorio Confederal de la Afiliación – Fundación 1º de Mayo
Consideraciones (provisionales) sobre la información publicada ayer (06-06-2011) por el diario Expansión, respecto del impacto de la crisis sobre la afiliación sindical.
1.- El artículo que comentamos se basa en los datos globales de la última Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo, que para el conjunto de la población ocupada ofrece una tasa de afiliación sindical del 16,4% (ocho décimas menos que en 2009). Conviene señalar, a este respecto, que la tasa neta de afiliación sindical se calcula habitualmente sobre la población asalariada, descontando por razones obvias las demás situaciones profesionales (empresarios, autónomos, cooperativistas y ayuda familiar), lo que daría como resultado una tasa de afiliación del 19,7% en 2010 (sólo dos décimas por debajo de la del año anterior)
2.- Proyectando a valores absolutos las tasas relativas estimadas por la propia ECVT, observamos que desde el inicio de la actual crisis la afiliación sindical habría descendido en 190.000 inscritos, lo que supone una reducción del 5,9% entre 2007 y 2010, muy por debajo de la caída de la población ocupada y asalariada (-10,1 y -9,2 por cien, respectivamente), lo que pondría de manifiesto que el sindicalismo recibe el impacto de la crisis sobre sus bases potenciales y reales al tiempo que demuestra una notable capacidad de resistencia.
3.- La información de referencia incurre en un error radical a la hora de evaluar la “representatividad” del sindicalismo español, que no sabemos si imputar a la ignorancia sobre la regulación legal del sistema español de relaciones laborales o a una deliberada opción por deslegitimar su intervención. Nos referimos a su confusión entre densidad sindical (tasa de afiliación sobre población asalariada) y representatividad, derivada de las elecciones sindicales que, con periodicidad cuatrienal, regulación legal y control oficial de resultados, se realizan libremente en las empresas.
Conforme a lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores y avalado reiteradamente por el Tribunal Constitucional, la representatividad y legitimidad para intervenir tanto en la negociación colectiva como en la concertación social y acceder a los recursos institucionales, se deriva de los resultados agregados de dichos comicios que se celebran en más de 100.000 empresas, con una plantilla de 8.000.000 de trabajadores y la elección de más de 300.000 delegados, valores todos ellos que acreditan sobradamente la representatividad del sindicalismo español, especialmente de CC.OO. y UGT que obtienen el 75,8% del total de electos, y su legitimidad para la defensa de los intereses de los trabajadores en la negociación colectiva, cuya cobertura media supera el 85% del total (alrededor de 13.000.000 de asalariados)
4.- Los sindicatos conocen perfectamente el impacto de la crisis en el mercado de trabajo, especialmente entre los colectivos más frágiles y precarios, y sus efectos sobre el desarrollo de las relaciones laborales y sus propias bases de acción sindical, ante las que despliegan sus estrategias de movilización y negociación, en defensa del empleo y los derechos sociales, al tiempo que defienden su legitimidad y representatividad como las primeras organizaciones sociales de nuestro país.
Desde esta perspectiva, rechazamos las informaciones sesgadas y distorsionadoras como las que comentamos, al tiempo que reiteramos nuestra disponibilidad para contrastar datos y participar, si procede, en debates rigurosos sobre la afiliación, representatividad e intervención del sindicalismo en nuestro país y en el conjunto de la Unión Europea.








